No tiene alma quien nunca ha amado nada.
Si nunca reiste con tanta fuerza que te dolieron las costillas,si nunca pasaste las noches en vela charlando con alguien,si nunca pasaste las horas estudiando o preparandote para un examen importante,si nunca lloraste al ver una pelicula...
Pero de repente una mañana supe que yo tampoco tenía alma.Otra paradoja más,porque pese haber reido y pasado las noches en vela,haber preparado ese examen y llorado con una pelicula ya no tenía alma.
Una parte se la quedo aquello que tanto me llenaba.Le regalé gran partde mi alma a la medicina,a la ciencia que cura el cuerpo y vela el alma.
La idea de dedicar mis días a algo que podría serle util a alguien algún día era la parte digna de mi alma,la que merecía la pena.
Otra parte se la regalé a los libros y las palabras,a los ensayos y los discursos de filosofía,con la esperanza de que las palabras dejaran de ser huecas y pudiesen trastocar a alguien.
Las palabras eran balas,directas y frías,dispuestas a desordenar conciencias y hacerlas realmente conscientes de que todos tenemos una parte digna,la que decide ayudar a alguien.
Esa era la parte soñadora e idealista de mi alma.
Se esparcio una parte en mil pedazos,que quedaron como diminutos cristales en las chirucas de mis compañeros.Uno por cada ruta,por cada cima,uno por cada fuego de campamento,por cada risa y por cada lágrima,por cada mano que me sujetó,por cada campamento...
La parte valiente y aventurera de las almas,que a veces se vuelve miedosa y dulce.
Otra parte me la robaron.Se la repartieron.Entre sonrisas y enfados,cocacolas y cervezas se acabaron llevando una parte de mi.
Se la llevo Mario y sus juegos,Clara y sus hadas,Arantxa y nuestros viajes,Carlos y nuestros cuentos,German y nuestras risas,Javi y nuestros secrestos,se las llevó Victor y nuestras peliculas...
Se la llevó una coversacion entre estrellas,un beso furtivo de un desconocido,los nervios con mis compañeros y amigos de clase,unos versos susurrados al oido,una llamada telefonica de una vieja amiga...
Se la quedó mi padre leyendo "Peter Pan",mi hermano peleando conmigo y mi madre paseando conmigo.
Era la parte inmortal del alma,que quedaría viva en ellos.
Y una parte se quedó embobada por aquella enorme ciudad llena de luces,por el cabo y el faro,la plya de aguas cristalinas que pisaba,la facultad donde tantas horas pasaba...
Y otra fue capturada por lo versos de Neruda y Whitman,por la sonrisa de Espido y la musica de celtas cortos,por la fragancia de las violetas y aquella pelicula que nunca llegué a terminar (Mauvais sang).
Era mi sustancia,lo que era y pretendia ser.
Ya no quedaba nada más.
Hasta que un día,llega alguien y se lleva un fragmento de cada parte,y rellena esos huecos que quedan,como un puzzle,como si siempre hubiese tenido las piezas.
Y comprendes,que tu alma se compuso de todo eso que ella mismo dio,que cuando daba una parte a alguien,ese alguien te daba otra parte a ti.Y siempre queda alma para compartir.
Pero sobre todo,que quien te enseño a enteder tu alma,vive en ella.